IMO Instituto de Microcirugía Ocular

Nuevas sustancias activan la producción natural de colágeno

Los tratamientos inductores de esta proteína proporcionan el llamado “efecto V”, que dota al rostro de un aspecto rejuvenecido

Con el paso de los años, la piel puede perder su tono, dando lugar a una dermis más flácida o delgada. Este proceso de envejecimiento está estrechamente ligado a la producción de colágeno, una proteína que le proporciona elasticidad y cuya producción natural empieza a disminuir a partir de los 30 años.

Son muchas las soluciones estéticas que ayudan combatir los signos de la edad en la piel, para dotarla de un aspecto más saludable y rejuvenecido. Sin embargo, hasta la fecha no existía un producto capaz de rellenar la dermis y de activar la producción natural de colágeno. Las sustancias inductoras de colágeno realizan esta doble función y actúan asegurando la eliminación de la flacidez facial y de las arrugas presentes en el tercio inferior de la cara y ofreciendo un resultado similar al de un lifting.

Dos sustancias según las necesidades de la piel

Las sustancias inductoras de colágeno están indicadas sobre todo para personas con pieles maduras y también se pueden aplicar a pacientes con una pérdida sustancial de volumen facial tras, por ejemplo, una dieta de adelgazamiento. IMO, donde se ofrecen tratamientos con dos tipos dos tipos de sustancias inductoras de colágeno según las necesidades de cada paciente:

  • Hidroxiapatita cálcica (Radiesse): indicada para estimular la producción de colágeno en la capa de la piel en la que se aplica. La duración del tratamiento oscila entre los 15-20 minutos y suele ser necesaria una única sesión, aunque si el paciente lo precisa, se pueden realizar más.
  • Ácido poliláctico (Sculptra): posee un potente efecto estimulador de colágeno,  más intenso que el tratamiento anterior. Está indicado para reponer el volumen en pieles que lo han perdido a causa de la edad o por una dieta de adelgazamiento. El tratamiento suele durar unos 20-30 minutos y suelen ser necesarias 2 o más sesiones, dejando un mes de margen entre sesión y sesión.
Las sustancias inductoras de colágeno aseguran la eliminación de la flacidez facial y de las arrugas presentes en el tercio inferior de la cara

Las sustancias inductoras de colágeno aseguran la eliminación de la flacidez facial y de las arrugas presentes en el tercio inferior de la cara

Un tratamiento no quirúrgico, sin marcas y de larga duración

La principal ventaja de estos tratamientos es que se llevan a cabo en consulta, sin necesidad de realizar una cirugía, y sus efectos tienen una duración de entre 6 y 12 meses, pudiendo variar en función del paciente y de la zona tratada. Asimismo, tras la inyección de estas sustancias, se pueden apreciar pequeñas marcas en las zonas en las que se han aplicado, pero el paciente puede realizar sus actividades cotidianas, una vez finalizado el tratamiento, sin precisar reposo o ingreso.

SkinBoosters y colagenoterapia

Otros tratamientos no quirúrgicos también estimulan la producción de colágeno de la piel y consiguen mejorar su textura y luminosidad para que luzca radiante. Es el caso de los SkinBoosters y de la colagenoterapia, que, a diferencia de los inductores de colágeno, trabajan en las capas más superficiales de la piel. Esto hace que estén especialmente indicados para las dermis más jóvenes, que todavía conservan una buena capacidad de producir colágeno de forma natural.

Los SkinBoosters se aplican generalmente a partir de los 30-35 años, mediante microinyecciones de ácido hialurónico de baja densidad que consiguen tersar la piel y dotarla de elasticidad, además de hidratarla en profundidad. Por su parte, la colagenoterapia se recomienda a partir de los 25 años y, con un micropen, consiste en abrir diminutos canales en la dermis que el organismo recupera sintetizando colágeno. Este tratamiento evita que se marquen los primeros signos del paso del tiempo, por lo que se puede utilizar como terapia preventiva o de mantenimiento.

Un paso más allá de la colagenoterapia va la mesoterapia, que también se basa en realizar micropunciones, mediante las cuales se inyectan pequeñas dosis de ácido hialurónico, vitaminas, oligoelementos etc. El resultado, por tanto, es doble: reactiva la producción de colágeno y ofrece los beneficios propios de cada cóctel de sustancias, ayudando, por ejemplo, a eliminar las manchas que el sol haya podido causar en el rostro durante el verano.

Invierno, época idónea para un rejuvenecimiento oculofacial

Los tratamientos con inductores de colágeno se suman a otras terapias estéticas o de rejuvenecimiento que, llevadas a cabo en invierno, ayudan a nutrir, reafirmar o hidratar la piel en esta época del año, en la que el frío exterior y la sequedad provocada por el uso de calefacción la castigan especialmente. Es el caso del lifting no quirúrgico Ultherapy, que combinado con los inductores de colágeno potencia su efecto, renovando y tonificando la piel desde el interior. A su vez, la toxina botulínica ayuda a conseguir un “efecto flash”, que consiste en el tensado la piel y la corrección de las arrugas de expresión.

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